Con motivo de 9 cumplemes de Nicolás, hoy un post de maternidad muy especial, porque tras los 9 meses de embarazo y los 9 meses de convivencia con Nico, queremos expresar una inquietud.

Nunca he sido una persona reivindicativa, quizás porque no había encontrado ninguna causa por la que luchar o quizás porque no era mi momento, pero qué mejor momento que la maternidad para que con las hormonas revolucionadas nos entre la vena reivindicativa y qué mejor motivo que querer disfrutar de mi tiempo con mi bebé. Así que desde aquí quiero poner mi granito de arena para que se aumente el permiso de maternidad en España a 1 año.

Llevo varios meses enfadada y he pensado que el blog era el lugar perfecto para decirlo, un rincón público para dar a conocer mi enfado, compartirlo y encontrar a gente que se sienta como yo y podamos gritar juntos, porque esto no creo que sea un problema solo de las mamás, sino de las familias enteras. Yo quiero pasar más tiempo con mi hijo, 16 semanas de permiso de maternidad son nada y cada día que pasa entiendo menos que haya tan poco movimiento para que esto cambie algún día.

Llevo ya cuatro meses trabajando desde que terminó mi ‘baja’ y de verdad que cada día entiendo menos esta sociedad, este ritmo de vida. Yo, a la que le habían vendido la moto de intentar hacer todo lo posible por ser una mujer independiente del siglo XXI, que no necesita ir cargada de su hijo a todas partes, que tenemos que trabajar para sentirnos realizadas. De repente todo lo que había pensado durante 34 años se me desmoronó al tener en brazos a mi bebé, un bebé que era el primero que cogía, ya que yo no quería saber nada de maternidad, ni de pañales y cada vez que la gente hablaba algo del tema, yo desconectaba mi cabeza ya que no me interesaba en absoluto el tema.

Con esto no quiero decir que no entiendo a las mujeres que sí quieren empezar a trabajar en cuanto pasan las 16 semanas, las entiendo porque las he entendido toda mi vida, pero mis genes no van por ese camino y no lo sabía hasta que he sido yo la mamá. Yo que siempre me reía de mi madre y no le hacía mucho caso cuando me decía que queremos ser demasiado modernos en un mundo en el que los bebés necesitan lo mismo que han necesitado desde hace siglos, amor, muchos mimos y estar en contacto con él todo el tiempo. Cuánta razón tienen a veces las personas sencillas, que buscan la simplicidad en cada cosa que hacen y no intentan complicarse la vida con horarios imposibles, guarderías y carreras para poder llegar a tiempo al trabajo casi sin maquillar y despeinada.

Cuando nació Nicolás pensé que en 4 meses un bebé podría ser algo más independiente de lo que es, ya que pensé que si con ese tiempo a las madres nos hacen trabajar ya es porque los pobres son capaces de hacer algo más que llorar, dormir y comer, pero no, a los 4 meses a los 8 y a los 2 días de vida, siguen necesitando lo mismo, comida y afecto. Y si además la comida se la proporciona la madre con lactancia a demanda, la cosa se complica mucho más.

Me quedé simplemente atónita cuando matronas, pediatras y miles de libros y revistas que leí (os aconsejo muchísimo los de Carlos Gónzalez) aconsejan a la madre dar lactancia exclusiva y a demana durante los primeros 6 meses de vida, pero sin embargo antes de los 4 ya nos tenemos que incorporar de nuevo a nuestro puesto de trabajo, ¿Cómo? ¿Alguien me lo puede explicar? Porque sinceramente no lo entiendo, las cuentas no me salen, si te aconsejan algo como lo mejor para tu bebé, yo se lo voy a ofrecer, pero como ofrecer algo a demanda si no vas a estar con el bebé porque tienes que trabajar. Entiendo que muchas mujeres cesen en su intento de seguir haciendo algo tan bonito como darle el pecho a sus bebés, es simplemente una locura. Lo sé porque decidí seguir dándole pecho, yo, que soy muy cabezota cuando quiero, decidí que no me iba a doblegar frente a tal injusticia, por lo que me compré un sacaleches y debo decir que ha sido y sigue siendo muy complicado el haber podido ofrecerle a mi bebé mi leche, ya que yo he tenido algo de suerte de poder encontrar ratos en el trabajo donde sacarme la leche, pero no todas las trabajadoras disfrutan de ese momento, ni de unas condiciones de higiene para poder sacarse leche mientras trabajan. Es triste descubrir que casi el 90% de las mujeres dejen de amamantar a sus bebés antes del año de vida, cuando cientos de estudios aconsejan seguir haciéndolo hasta los 2 años como mínimo, y seguro que muchas de esas mujeres dejan de hacerlo, no porque quieran, sino porque probablemente no les queda otra opción.

Un año junto a nuestros bebés es un tiempo perfecto para disfrutar con él, mi bebé no llora en todo el día si está conmigo, tiene mi pecho para comer, para relajarse si está nervioso, para dormir si tiene sueño, para calmarse si le duele algo. Una mamá lo es todo para el bebé y es triste que en esta sociedad no se entienda ni se aprecie, y lo digo porque lo sé, porque nos han metido en la cabeza durante años que a los bebés no hay que cogerlos, que no hay que besarlos y una serie de tonterías que carecen de sentido pero que parece que han calado muy hondo y la gente lo sigue tarareando en las cabezas de las nuevas mamás. Pues no, los bebés con quien mejor están es con su mamá. Mi hijo pasa las mañanas y las tardes entre mi suegra, mi madre y una amiga que lo cuidan, le dan amor y toda la atención que necesita, pero no le pueden dar lo más importante y es poder estar con su madre. Yo sé que para dormirse llora porque quiere el contacto de la piel, sé que cuando está nervioso llora porque no puede mamar y sé que si estuviera conmigo no lloraría. Y yo no dejo de pensar que estoy perdiéndome los mejores meses, en los que cada día aprende algo nuevo, siento que alguien está viviendo mi vida junto a Nicolás mientras yo tengo que trabajar y no puedo disfrutar de él.

Me hace mucha gracia cuando la gente dice que si trabajas, aprovechas luego más el tiempo que pasas con tu hijo, que es de más calidad. Y yo me pregunto, cómo es posible que la gente sea tan moldeable, pueda creerse ese tipo de chorradas. No creo que, como dice Carlos González en uno de sus libros, a ningún empleado se le ocurra decirle a su jefe ‘Vendré a trabajar solo dos horas al día, en lugar de ocho, pero como serán de calidad, pues valen por lo mismo’. Sin embargo, con la maternidad parece que las mujeres nos tenemos que amoldar a cualquier cosa y creernos lo que sea para no estar con nuestro bebé.

Cuando tenía que empezar a trabajar ya, sentía que no era justo, aún estaba aprendiendo a cambiar pañales, a ponerle la ropa, estaba aprendiendo a entender a mi bebé y de repente ya no podía estar con él. Quizás algunas tienen la suerte de trabajar media jornada, yo soy autónoma y lo de la media jornada simplemente no existe. No existe porque ni siquiera podemos pagar la mitad de la cuota de autónomos, que sería lo lógico si alguien decide trabajar media jornada solo, ¿no? Pues no, en este país cada vez que me hago una pregunta, la lógica de la respuesta brilla por su ausencia. Y sí, sé que hay países en Europa en los que el tiempo de baja maternal es menor que en España, pero yo nunca he mirado lo que está peor que yo para compararme, ¿Cómo avanzaríamos si hiciésemos eso? Yo me comparo con los que pueden conciliar, disfrutar de la familia o al menos disfrutarla durante el primer año de vida de sus hijos.

Sé que hay muchas mamás que quieren lo mismo que pido yo. No creo que sea la única que quiere estar con su bebé y saber que no llora y no tener que llorar yo tampoco, porque lo hago, lloro cada vez que pienso en él, que pienso que tengo que separarme más de 8 horas para trabajar, que no voy a llegar a casa hasta casi las diez de la noche y que esta sociedad no está pensada para entender a los bebés y a sus madres. Lloro por el estrés acumulado, tengo que levantarme temprano y a hurtadillas para que Nicolás no se despierte y yo poder vestirme rápido, desayunar rápido, despertarle y vestirle rápido para meterlo en el coche y llevarlo con alguien igual de rápido.

Hace poco se creó en Change.org una petición para elevar el permiso de maternidad a 12 meses, llevan 135.000 firmas pero aún necesitan unas 15.000 más y yo me pregunto, ¿dónde están todas esas mamás y papás que quieren disfrutar de sus hijos? Es que en horas debería haberse llegado a esa cantidad, porque aunque no seas madre ni padre, eres hijo y créeme que te beneficia esta medida, a tí y a todos. Porque yo pude disfrutar de mi madre los primeros años de mi vida y es el mejor regalo que me pudo hacer.

Así que desde aquí pido que firméis la petición, que compartáis este post en vuestras redes sociales y que uséis los hashtag #quieroestarconmibebe y #luchox1año porque hay que empezar a moverse en lugar que quejarse tanto en las esquinas de las calles, porque todas las mamás con las que hablo se quejan del poco tiempo que disfrutan de sus hijos y todos los que no son padres se apiadan de nuestra situación, pero ahí se queda todo siempre, en palabras, nunca en acciones y yo sí quiero disfrutar de verdad de mi bebé.

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